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Alba, un aporte a la integración subregional

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17/12/2020 06:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Necesitamos una nueva economía y recordar que los británicos jamás serán nuestros aliados

Asidero

El proceso independentista nos hizo saltar por los aires. Hoy, tenemos una crisis institucional que ha crispado la convivencia, dañando la imagen de Venezuela y restándonos oportunidades económicas. El soberanismo, desde el fallecimiento del comandante Chávez Frías se viene construyendo en una hegemonía política, donde se dinamitan los consensos para ir a una instrumentalización del lenguaje político e ideológico.

Vamos a un cambio largamente planificado en lo adverso al comandante Chávez y, ellos lo llaman flexibilización. Durante estos años ha sido imposible nombrar a nuestros delegados desde la base partidista mediante elecciones internas. Sería bueno, hacer una praxis. Lo cierto, es que el modelo actual, también es discriminado y utilizado por agentes de nuestras organizaciones partidistas e inaccesibles a los grupos familiares, porque ya no hay un reconocimiento afectuoso. Lo más paradójico es que para "flexibilizar" el modelo actual no hace falta ningún cambio legislativo porque la praxis de una escuela monolingüe que el nacionalismo ha impuesto es ilegal e incumple los porcentajes de participación ciudadana

La crisis, no es bloqueo ni guerra económica, son tres factores distintos. Tiene sus antecedentes. El enfrentamiento de nuestro presidente Nicolás Maduro con una oposición inútil ha vuelto imposible la situación para el grueso de la población, a la que apenas le queda tres alternativas, quedarse, pasar hambre y emigrar

El presidente Maduro, debe tener una cercanía más cierta con las organizaciones de izquierda. Básicamente, tiene que ser ideológica. Es menester equilibrar los poderes y lograr un mayor acercamiento con Rusia, con los chinos hay que tener cautela, con tal de gobernar el mundo hacen cualquier cosa para lograr el objetivo.

El apoyo a las iniciativas de Moscú y sus actuaciones en la arena internacional por parte de nuestro país y hacia nuestro gobierno bolivariano ha sido muy acertado en varias ocasiones, permitiéndole a Rusia reorganizar las relaciones con los países latinos. El hecho de que los ciudadanos rusos puedan viajar a la mayoría de los países latinoamericanos sin visa es una evidencia de ello.

Las relaciones de Rusia con el bloque de ALBA es una de las claves para entender la naturaleza del «retorno ruso» a América Latina. Se trata de un «matrimonio por conveniencia» pues es muy claro que, desde el comienzo de esta relación, los principales países del ALBA (Venezuela, Cuba y Nicaragua) y Rusia se beneficiaron de la ausencia de preguntas políticas mutuamente incómodas: el lado latinoamericano sabía que Rusia nunca haría preguntas sobre las violaciones de derechos humanos en Cuba, la persecución de la oposición en Venezuela, o el abuso de poder en Nicaragua. Al mismo tiempo, Rusia sabía que ni Caracas, La Habana y Managua cuestionarían la forma en que se lleva a cabo la política en Rusia. No obstante, al final, el ALBA– como bloque regional– cumplió con las expectativas del gobierno de Vladimir Putin. Esto se debió, en buena medida, a la falla de varios de sus miembros (Ecuador, Cuba y Bolivia) a la hora de apoyar algunas de las acciones rusas en Europa, como el reconocimiento de las repúblicas separatistas en Georgia a pesar de la promesa hecha por Hugo Chávez en nombre del bloque. Es por esta razón que Rusia abandonó su idea de ser país observador en ALBA y se mostró más favorable a las relaciones bilaterales con los países miembros del bloque.

Para Rusia, el valor clave de América Latina y el Caribe es su proximidad geográfica a Estados Unidos. Desde la perspectiva del Kremlin, es el «cercano exterior» de Washington. En Moscú, las élites políticas creen que su propio «cercano extranjero», o sea el territorio de la antigua Unión Soviética, es una región donde los intereses de Rusia deben ser tomados en consideración por todos los demás actores. El gobierno ruso también cree que Estados Unidos ignora consistentemente los intereses rusos, y por esta razón Rusia debe ampliar su presencia en América Latina de manera recíproca.

Estados en un mundo de distorsión politica

El director para América Latina del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, en su oportunidad, Alexander Schetinin, aseguró hace meses que los vínculos entre la Federación Rusa y los países latinoamericanos no son coyunturales. De esta manera hacía referencia indirecta a los cambios políticos que se están produciendo en la región, pero apuntaba a una serie de intereses estratégicos que no dependen de las transformaciones que puedan operarse en la región. ¿Cuáles son esos intereses estratégicos y qué espera obtener Rusia de ellos? Casi treinta años después de la caída del telón de acero, América Latina aparece como un continente de oportunidades para Rusia. La participación de diversos países de la región en los BRICS colabora, asimismo, con ese proceso. ¿En qué estado se encuentran las relaciones económicas con los distintos países? ¿Qué tipo de sectores económicos tienen mayor peso para Rusia hoy en la relación con el continente?

Una de las estrategias rusas para promover al país desde una perspectiva absolutamente oficialista y en consonancia con las políticas de Putin ha sido el desarrollo en español del canal televisivo Rusia Today, así como la promoción de otros medios periodísticos gráficos y radiales. ¿Qué impacto real están teniendo estos medios de difusión en América Latina, más allá de los gobiernos históricamente ligados a Rusia?

El caso de RT ha sido un verdadero éxito. El canal, que tiene como objetivo convertirse en una fuente alternativa de información en la región, parece estar acercándose a este objetivo. A fines de 2017, RT estaba disponible en casi todos los países de América Latina y el Caribe: un total de más de 300 proveedores de televisión por cable ofrecen RT como un canal separado para sus suscriptores, y ciertos programas de RT se retransmiten en otros canales, muchos de los cuales tienen cobertura nacional e internacional. Muchas personas están viendo la programación gratuita de RT por Internet, donde el canal está disponible todos los días y a toda hora en alta calidad. Desde esta perspectiva, si bien Rusia no puede competir con Estados Unidos, Europa o China en términos de comercio e inversiones en América Latina, Moscú si parece estar ganando terreno en la batalla por las mentes de los latinoamericanos.

Pienso que la relación entre ambas partes puede mejorar, para ello, es necesario encontrar un equilibrio en el intercambio comercial y promover más misiones comerciales, así como despejar dudas del sector empresarial latino por el temor a la lejanía. Se debe pasar de un esquema de economías competitivas a uno de complementariedad económica. Esto se puede hacer a través del mutuo conocimiento, el cual deberá de respaldarse por un sistema comercial multilateral institucional por medio de la OMC, la eliminación del proteccionismo, el alto costo de los transportes, mayor acceso a la oferta-demanda comercial entre ambas partes. De darse esto, se estaría en condiciones de explorar la posibilidad de firmar Tratados de Libre Comercio con los países de América Latina. Es necesario una mayor cooperación entre Rusia y la región en el multilateralismo y la gobernanza global, conceptos usados por el gobierno chino en su narrativa concerniente al nuevo orden internacional. Esperemos que América Latina vea a Rusia como un socio, más no como una amenaza y que la cooperación e intercambio cultural, político y económico sean la constante en el futuro cercano entre ambas partes. 

Hasta la fecha se han realizado mesas de trabajo en los temas de educación, paz, medio ambiente y transparencia económica y se abrió la fase regional con el tema de crecimiento y equidad. No obstante, no se advierte certeza sobre la ruta de trabajo, la dinámica de la discusión ni los resultados que se esperan en el próximo trienio, el ALBA es de trabajo, tampoco existe una agenda previa para facilitar la participación de los sectores interesados.

El presidente, Nicolás Maduro Moros, tiene que aplicar una mejor memoria, pero, esta vez sectorizada para lograr un plan de desarrollo que es la ruta de navegación del país. El cual, no debe ser modificado y, sobremodo, aceptar la autocrítica corporativa que permita articular múltiples organizaciones, la clase media, mujeres, jóvenes y las comunidades étnicas. La idea es lograr que los grupos organizados permitan liderar la economía, de allí la importancia del nuevo Centro Democrático u oposición que trabajara con el oficialismo en La Asamblea Nacional.

La sociedad democrática debe fomentar el hombre libre y el ALBA, es parte  de nuestro espacio recorrido para afianzar la  condición de individuo soberano y el Estado, debe tener todo el poder  para representar verdaderamente la ley y manejar el ideal de justicia entre todos los venezolanos., así que debemos profundizar en nuestras prácticas mercantiles y generar verdaderas bases económicas que nos den no un Estado liberal como lo desea el presidente Maduro, sino un país socialista de verdaderas competencias económicas.

El gobierno bolivariano asume una posición engañosa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (1699 noticias)
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