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La segunda muerte de Lluis Companys, version PP

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12/10/2017 10:58 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Lo que sí que afirmó Casado es que Puigdemont podría acabar "como quien hace 83 años" declaró la independencia de Catalunya, es decir en 1934, en referencia al president Lluís Companys, detenido, encarcelado y fusilado días después

 

Con cuatro frases resumió de forma tajante el presidente del gobierno Mariano Rajoy durante el comité de dirección del Partido Popular el lunes pasado, dos días antes de la comparecencia del president de la Generalitat Carles Puigdemont en el Parlament, según  informó el portavoz de la formación, Pablo Casado. "Impediremos la independencia de Catalunya. Tomaremos las medidas necesarias. La secesión no se producirá y el Gobierno lo impedirá"

 Casado no reveló cuáles serían estas medidas –más allá de aplicar la Constitución y el Código Penal– y tampoco  quiso o pudo aclarar si el apoyo del PSOE creía necesario aplicar el 155, aunque esperaban "mantenerse juntos". Lo que sí que afirmó es que Puigdemont podría acabar "como quien declaró hace 83 años" la independencia de Catalunya, es decir en 1934, en referencia al president Lluís Companys, detenido, encarcelado y fusilado días después, tras secustarlo, torturarlo y juzgarlo militarmente.Franco dio el visto bueno.

 El portavoz del PP, Casado  buscó más tarde corregir lo dicho afirmando que no se refería al final trágico de Companys en 1940 –el fusilamiento–, para deshacerse después en descalificativos al independentismo denunciando que los "únicos fascistas son los separatistas" y que "Puigdemont se ha convertido en un ocupa en la Generalitat y la CUP en unos yonquis de la postverdad". Ha dicho todo eso sobre la legitimidad para mantener su proyecto. Por ese motivo, Casado se atrevio a advertir al president Puigdemont que "dialogue con su abogado", como habría hecho el lehendakari Juan José Ibarretxe en su momento, quien le dijo que le podían caer 7 años de prisión si no renunciaba al plan soberanista. 

Así las cosas, Casado  exigió a la Generalitat que deje de lado el proyecto independentista sin esperar nada a cambio. En primer lugar, se ha remitido a los acontecimientos en el Parlament el martes, indicando que mientras tanto "no hay nada que negociar" con aquellos, a los que ha tachado de "terroristas", a cambio "de dejar de incumplir la ley". Aquí ha comparado a Puigdemont y el vicepresident Oriol Junqueras con los artífices del golpe de estado del 23-F, Tejero y Armada, como insinuando que no serían ya interlocutores válidos, aunque más tarde ha difuminado esta posibilidad. 

En segundo lugar,   afirmó que no habría bilateralidad con Catalunya a la hora de hacer pactos, y que recibiría un trato igual que el resto de comunidades autónomas. "No es el Estado libre asociado de Puerto Rico. Pocas transferencias quedan más para hacer a las comunidades autónomas. Si querían hablar de financiación, que hubieran venido a la conferencia de presidentes",   dijo. 

El portavoz también ha valorado la manifestación unionista que tuvo lugar este domingo en Barcelona, asegurando eran "un millón de personas", cosa que quitaría argumentos al president de la Generalitat, Carles Puigdemont, quien pretendería declarar la independencia en nombre de todos los catalanes. "Recordó el Espíritu de Ermua, e impedirá que nunca más se hable de un pueblo catalán. Constata que los independentistas han conseguido fraccionar la sociedad catalana. No éramos silenciosos, estamos silenciados por los medios de comunicación",   sentenció al respecto. 

Después, Casado  puso el dedo en la llaga sobre el cambio de sede social de empresas que se ha producido a lo largo de los últimos días, como argumento para desbaratar los planes de independencia. "Mienten cuando decían que en Catalunya no pasaría nada si hubiera un proceso de sedición. Lo lamentamos mucho, y no es cosa del decreto (aprobado por el Consejo de Ministros la semana anterior) porque este permite que las empresas se muevan a otras regiones. Ellos decían que querían ser la Dinamarca europea y ahora serán el Kosovo. Su ranking crediticio está al nivel de Gambia", se jactó. 

El contexto internacional también ha sido argumento por parte del PP, afirmando que Europa no quería más fronteras porque eso abriría la puerta a otras comunidades como Córcega, el Véneto o Baviera en Francia, Italia o Alemania, como consecuencias económicas para toda la Unión. "No queremos una balcanización de España, que sería una balcanización de Europa. Que tendría consecuencias catastróficas. Ahora quizás quieren impresoras para imprimir billetes porque no pasa nada, si se marcha un funcionario a quien le han hecho chantaje no pasa nada. Quizás los que se tienen que marchar son ellos", terminó

MARIANO RAJOY sigue sin aclarar sus planes. Según el Gobierno, bastarían 5 días para aplicar el artículo 155 de la Constitución. Oficialmente, tampoco se descartó la Ley de Seguridad Nacional ni una declaración del estado de emergencia o del estado de sitio. Pero "hay que esperar al discurso de Carles Puigdemont y ser prudentes", subrayaron en Moncloa. El presidente sopesa romper su silencio –desde el 1 de octubre se ha limitado a conceder dos entrevistas, una a EFE y otra a El País– y comparecer ante los medios de comunicación una vez escuche al líder catalán. La otra opción sería esperar al miércoles y dar la cara en el Congreso, en un pleno extraordinario que se celebrará a partir de las 16:00h. Determinadas decisiones requieren de la celebración de un Consejo de Ministros.

Llegado el día, desde el PP prometieron contundencia en caso de que Puigdemont remate su desafío separatista. "Rajoy nos ha dicho que va a hacer todo lo que sea necesario, sin renunciar a ningún instrumento que la Constitución y el código penal prevén y que será suficiente", aseguró Pablo Casado, después de la reunión del Comité de Dirección del PP, que presidió el líder del partido en Génova13. "Si se hiciera lo que nadie quiere que se haga, la respuesta va a ser con mano firme, sin complejos", aseveró el vicesecretario de comunicación.

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Para un importante sector del PP, es imprescindible que Rajoy actúe con rotundidad. Algunos barones regionales, como Cristina CifuentesIsabel Bonig o Xavier García Albiol, perdieron hace tiempo el miedo a mentar el artículo 155. Este mismo lunes, en una entrevista en La Sexta, el líder de los populares catalanes admitió que desconoce el plan del presidente pero que, en caso de que Puigdemont dé el paso ya sea "de manera directa o indirecta", el Ejecutivo no puede andarse por las ramas. "Vamos a pedir la máxima contundencia", avisó. "No se puede permitir un golpe de Estado".

A primera hora de la mañana, en una entrevista en Cope, Soara Sáenz de Santanmaría debió entrever la posible utilizazcion del 155 , aunque con ciertos reparos. "No sé cómo va a redactar Puigdemont su discurso, pero si declara la independencia eso no va a producir efectos, y le corresponde al Gobierno, a través del Senado –en referencia al citado artículo de la Constitución–, adoptar medidas. Estaremos muy pendientes", afirmó la vicepresidenta.

"Todo lo que hagamos tiene que ser eficaz y efectivo y provocar el menor daño posible. Si al otro lado tenemos a un fanático, a nosotros nos corresponde adoptar dosis dobles de cordura y sensatez y un criterio firme y meditado", en palabras de Santamaría. En concreto sobre el 155, precisó que "puede suponer muchas cosas". "Es un artículo que dice muy poco, que se ha estudiado muy poco", añadió. "Hace falta mucho criterio político, mucho consenso con el resto de grupos y medirlo en criterios de eficacia porque las decisiones que adoptemos tendrían que ser decisiones que puedan implantarse, que tengan efectos y causen el menor daño posible", insistió la vicepresidenta.

Casado, ya desde la sede nacional del PP, fue más categórico para advertir a Puigdemont de que"PUEDE ACLARAR COMO Lluis Companys "", en el sentido de que podría recaer sobre él todo el peso de la ley hasta el punto de ir a prisión. "No tenemos nada que ceder ni que negociar con los golpistas. El que declare la independencia, lo mismo acaba como el que lo declaró hace 83 años", fueron sus palabras exactas. Puigdemont, se reafirmó el portavoz popular, "se va a dar de bruces con el banquillo".

El temor de una parte del PP es que, ante la posibilidad de que Puigdemont busque algún tipo de subterfugio para darse más días sin renunciar a la independencia, el Ejecutivo opte por evitar la toma de decisiones. Una posibilidad que, públicamente, ya ha rechazado Albiol. "El Gobierno tiene que actuar y lo tiene que hacer con claridad. La ciudadanía exige una vuelta a la legalidad", en palabras de un destacado dirigente del partido en Madrid, que en los próximos días realizará una campaña para festejar el día de la Fiesta Nacional. "El Rey marcó el camino y es el momento de la determinación, lamentablemente ya vamos tarde", según otro de los dirigentes consultados por este diario. De momento, eso sí, ningún representante del PP ha censurado a micrófono abierto la estrategia de Rajoy a pesar del aldabonazo de José María Aznar de la pasada semana.

Ante las voces que piden actuar y sin demora, en Moncloa replican que hay que evitar por todos los medios que la inestabilidad vaya a más con posibles brotes de violencia en las calles de Cataluña. Santamaría hizo un último llamamiento a los independentistas: "Apelaría a la gente sensata de la Generalitat, a la gente que en algún partido en esa comunidad le queda un resto de democracia y respeto a la libertad, para que no se tiren al precipicio", afirmó en Cope. Si bien, por si acaso, la vicepresidenta aseguró que todos los escenarios están "contemplados" y "trabajados".

A fin de mantener el consenso,  Rajoy seguirá manteniendo una línea de interlocución directa con Pedro Sánchez y Albert Rivera, a pesar de que uno y otro han provocado más de un enfado en el Ejecutivo por cuestiones distintas. El primero por ponerse de perfil y el segundo por instar al 155 antes del pleno de este martes. "Vamos a intentar por todos los medios que no se rompa la unidad", zanjaron en Moncloa.

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V'Deutsche Bank olvida la crisis catalana: el banco ya no detecta riesgos en la bolsa española1 Comentarios

Deutsche Bank considera que el hecho de que el Gobierno catalán decidiera no declarar inmediatamente la independencia de Cataluña, sino buscar negociaciones con el Ejecutivo central, "reduce el riesgo de una ruptura en España", por lo que ha cambiado sus recomendaciónes.

Ante las exighencias, en Moncloa responden que hay que intqentar que inestabilidad vaya a más con posibles brotes de violencia en las calles de Cataluña. Santamaría hizo un último llamamiento a los independentistas: "Apelaría a la gente sensata de la Generalitat, a la gente que en algún partido en esa comunidad le queda un resto de democracia y respeto a la libertad, para que no se tiren al precipicio", afirmó en Cope. Si bien, por si acaso, la vicepresidenta aseguró que todos los escenarios están "contemplados" y "trabajados".

A fin de mantener el consenso,  Rajoy seguirá manteniendo una línea de interlocución directa con Pedro Sánchez y Albert Rivera, a pesar de que uno y otro han provocado más de un enfado en el Ejecutivo por cuestiones distintas. El primero por ponerse de perfil y el segundo por instar al 155 antes del pleno de este martes. "Vamos a intentar por todos los medios que no se rompa la unidad", zanjaron en Moncloa.

 


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